Presentaciones en inglés y organicidad
Desde hace dos años concurro a diferentes empresas con una consultora en idiomas, convocada para encargarme del terreno de lo "paralingüístico" en un taller sobre presentaciones efectivas en inglés. Antes de continuar, clarificaré un poco este término.
La paralingüística se encarga de todos aquellas variables que rodean a un mensaje, por fuera del "contenido" del mismo. Los tonos de la voz, las pausas, el énfasis, los gestos faciales y corporales, cada movimiento del cuerpo imprime información en el mensaje que suma -o resta, en algunos casos- datos. A través de la paralingüística el emisor del mensaje codifica (y el receptor, decodifica) por ejemplo: estados de ánimo, apreciaciones, juicios de valor, opiniones,...
Cuando fui convocada inicialmente para este trabajo -gracias a la recomendación de una ex- alumna del taller de teatro en inglés- y planteada la propuesta de que los participantes del taller empezaran a tomar conciencia de todo lo que sus cuerpos y voces proyectan por fuera del contenido de sus palabras; volví una vez más al concepto de "organicidad". Este concepto es muy frecuentemente discutido en el ámbito teatral y resulta difícil dar una definición uniforme pues cada corriente lo utiliza de maneras diferentes. Sin embargo, a fin de aplicarlo como deseábamos a los fines del taller, opté por una definición personal como todo aquello que hace que una exposición fluya naturalmente sin que ninguno de sus elementos resulte forzado. Es decir que en una exposición "orgánica" todo: los tonos, gestos, movimientos de las piernas, énfasis, mirada, etc; fluye en el sentido que el expositor quiere dar a las palabras y sus interlocutores no sienten que haya algo forzado o desarmónico, acerca de lo cual empiecen a cuestionarse.
En consecuencia, uno de los objetivos del taller consistió en que cada participante descubriera su propia manera "orgánica" de dar una presentación: su propia manera de señalar contenidos, de enfatizar algunas ideas por sobre otras, de manejar sus nervios, etc. Así y todo, muchas veces terminan las casi 20 horas de capacitación y algunas personas preguntan: ¿pero no será mejor memorizarse un guión con cada gesto fijo? Yo respondo: si pudieran repetirlo tantas veces como fueran necesarias para que sonara en exactamente el mismo timbre de la voz, con la inclinación de cabeza en el milímetro adecuado y el paso en el segundo exacto, siempre y el 100% de las veces igual; entonces sí. Pero mientras eso no sea posible (la cantidad de repeticiones que eso llevaría no condice con la realidad de ninguna empresa) seguiré proponiendo volver consciente la propia organicidad. No hay una regla única acerca de cómo dar una presentación exitosa. No hay manera, puesto que hay personas diferentes y lo que funciona para una persona no funciona para la otra. Sí hay una gran claridad en el momento de la exposición -tanto para quien habla como para quien escucha- de si se está dando cada palabra orgánicamente o no. Basta la observación de esto para darse cuenta de si la presentación va en forma exitosa o no tanto.
Yo no conozco demasiado de retórica, pero viendo las respuestas de los Tea- partiers del video que envió Elena, aún sin seguir cada una de sus palabras, escuchamos la estruendosa caída de sus argumentos al ritmo de sus muletillas (ehhh, ehmm...) o sus miradas al aire, que denotan su incertidumbre.
Por último, a veces me han consultado sobre las cuestiones de la "oratoria". No puedo responder sobre el tema porque no lo conozco lo suficientemente a fonde, pero sí puedo asegurar que no creo que haya forma de "fijar" cómo dar una exposición sin antes asegurarse de que cada fragmento de ella le resulte orgánico al orador. Imagino que habrá distintas maneras de trabajar en oratoria pero me atrevo a afirmar que si hay alguna que asegure una regla para cómo decir cada frase de una exposición, sin duda no ofrezca resultados satisfactorios para los diferentes oradores posibles que son todos los seres humanos.
He querido con este artículo cubrir algunos temas que a veces se acercan al teatro: las exposiciones o presentaciones, la oratoria, la retórica. Tal como dice Elena en su artículo sobre retórica: en todos los casos hay una descarga en pos de algo: sea de pensamientos en pos de un argumento, sea de emociones en pos de la escena. En todo caso, pienso que lo fundamental es no perder de vista que cada disciplina tiene su objetivo; pero sea cual fuere, así como hay seres humanos diferentes y momentos diferentes para cada exposición, presentación o representación, aún con un texto fijo, guionado o improvisado; el paso fundamental para un desarrollo exitoso en cuanto a fluidez y claridad, es encontrar la propia organicidad.

