Las "formas" del teatro
Hay muchas formas dentro del teatro. Muchas “formas” dicho literalmente, es decir: se ven formas en el escenario: cuadrados, rectángulos, círculos,... por dónde caminan los actores, cómo mueven sus brazos y su cara, cómo usan su voz, qué objetos hay en escena y cómo se usan. Pero también -y en profunda relación con lo anterior- hay muchas “formas de hacer” teatro, en el sentido de “muchas maneras”. Basta con recorrer las opciones de cursos y talleres en Internet y ya se les puede percibir los diferentes aromas (en algunos casos, un poco hediondo,por cierto y en otros, de inalcanzable fragancia francesa). En este humilde espacio de Tomato Spirit, nos proponemos -siempre desde la práctica del idioma- entrar en contacto con algo que se ha perdido en muchos casos, tanto en el teatro como en la vida: eso de buscar una manera o forma “propia” de hacer algo. Y hacer algo puede ser: beber agua, hablar (en cualquier idioma), gritar, besar, maldecir, hacer una presentación de negocios, matar, bostezar, lo que sea... pero tratar hacerlo “fluidamente”, como uno lo haría en esas circunstancias. Se trata de una búsqueda de toda una vida. Quien no tenga paciencia, se aburrirá (quedan advertidos).
Esto tiene muchos nombres en el teatro. Uno de los más tradicionales (pero que a mí me sigue gustando mucho, quizás por nostalgia, no sé....) es la “organicidad propia”. Buscar la forma propia de moverse en una segunda lengua es algo que no se da muy a menudo en los espacios formales de estudio del idioma. En los clubes de Tomato Spirit priorizamos esa búsqueda.
En la “forma de teatro” de donde yo provengo, en la que yo me formé (y en la que creo) se defiende mucho a la “búsqueda”, hasta se la exalta un poco, se convierte en una exageración. En mi humilde opinión, sólo a través de la búsqueda se puede encontrar lo propio o lo “verdadero” (palabra peligrosa en el escenario). En la práctica de idiomas, puede ser algo muy motivador para todos aquellos que se sienten “obligados” al estudio de inglés: tener el espacio de prueba y error para encontrar una forma propia de hablar. A veces con los materiales de los cursos tradicionales se da lo opuesto: se “estandariza” a la lengua para que el estudiante devenido hablante temporariamente “fije” como una estampilla una forma ajena y foránea, por cierto. Lo he vivido estudiando yo misma otras lenguas: no hay disfrute en eso sin un poco de juego y búsqueda.
Para finalizar, quiero dejar una cita de un gran director argentino, un poeta y un actor, quien habla un poco de lo mismo que yo intento farfullar, pero de una manera mucho más hermosa y poética y que aprovecho también a modo de dar a conocer su pensamiento, que comparto.
Que lo disfruten y como siempre.... cheers!
Naty Barry
""En la relación con su trabajo, la ética del actor es campesina, trabajar perseverando, viendo surgir los frutos al cabo de años de esfuerzo y de paciencia, sabiendo que no ha llegado sino a un nuevo punto de partida.
Existe un mundo, realidades diferentes a las nuestras. El actor las observa, toma posición frente a ellas. El tiempo que nos tocó vivir, lo que ocurre a los demás, los dilemas. El actor reacciona como puede, según su sensibilidad e inteligencia. El actor es un artista cuyo privilegio consiste en dar forma al dolor que el mundo le provoca. Para que los demás vean los fantasmas.""
César Brie – Teatro de los Andes.
En : El tonto del Pueblo (Revista del Teatro de los Andes)

