La Reconciliación de la Retórica y el Teatro

by Elena Wagoner (USA)

El anciano filósofo Platón vive de infausta memoria como un gran oponente de la retórica. Él la estimaba tan poco porque pensaba que era un peligro a la sociedad. Otra actividad que era muy importante a la sociedad helénica era el teatro. Platón lo apreciaba y pensaba que tenía que ocupar un lugar muy importante en la sociedad. Como estudiante de las dos disciplinas he pensado mucho sobre las semejanzas y diferencias entre retórica y teatro; y si mi participación en cada una de las áreas mejoraba mi participación en la otra. Siempre quería saber si me estaba saboteando.

¿Qué es retórica? Es el estudio de la argumentación. Al estudiar retórica yo aprendo cómo construir argumentos y cómo reconocerlos. Trabajamos con texto escrito y hablado con la meta de poder producir y reconocer significado. ¿Qué es el teatro? El teatro para mí es comportamiento creíble bajo circunstancias imaginarias. Sean lo que sean las circunstancias. Pero para una actriz, comportarse de una manera creíble requiere la liberación de los impulsos. En la retórica tengo que controlar todos mis impulsos para crear un argumento sólido. En el teatro tengo que liberarlos para crear un argumento convincente. Este era mi dilema.

En el diálogo Gorgias Platón explica que enseñar cómo convencer sin enseñar la moral detrás de cada argumento es algo muy peligroso a la sociedad. La retórica según Platón no es un arte porque no tiene la meta de producir un bien. La medicina es un arte porque la meta es producir salud. La meta de la retórica es convencer, producir convicción y Platón desconfiaba de la pura convicción. Alguien puede estar extremamente convencido de algo pero esto no significa que tenga razón o que su creencia sea justa. Platón vio que en la sociedad helénica los sofistas producían convicción en el pueblo sin tener razón. Eso era peligroso para el funcionamiento de la democracia.
Este mismo tipo de mal es evidente en los Tea-Partiers en Estados Unidos

Ellos tienen algunas creencias súper-fuertes sobre la política del país. Sin embargo, como vemos empezando en 2:30min del video, no tienen muchos hechos para apoyar sus opiniones. Cada interrogación que el periodista hace de la brillante retórica de los Tea-Partiers acaba en respuesta tras respuesta de “bueno… de hecho, no sé qué son las políticas a las que nos estamos oponiendo” o cuando el periodista menciona hechos que prueban lo contrario de lo que ellos han gritado responden “Ah, bueno, eso no lo sabía”. Seguro que Platón está temblando en su tumba como la mayoría de americanos están temblando por el futuro de nuestra democracia. Platón tenía razón cuando temía los efectos de la retórica.

Platón pensaba que el teatro era algo importante para una sociedad porque el teatro tenía la potencia de una función moral e instructiva. Vemos que su posición es parecida a su posición sobre la retórica. Él sabía que tanto en el teatro como en la retórica se producen verdades. Platón pensaba que la retórica no merecía consideración porque no producía la verdad como su actividad filosófica principal. Cuando presentás una verdad es importante considerar las implicaciones de esa verdad. Hay algunos – como los Tea Partiers – que evidentemente no lo hacen, pero hay otros que sí lo hacen y por eso podemos tener esperanza por la democracia.

Aún si el propósito fundamental de la retórica y el teatro son semejantes, ¿cómo reconcilio la diferencia en la manera de acercarme a este propósito? Si profundizamos sobre el asunto un poco más vemos que no son completamente opuestos. Tanto en el teatro como en la retórica hay que controlar los impulsos y tanto en la retórica como en el teatro hay que liberar los impulsos. Un argumento eficaz tiene tres características: pathos, logos y ethos. Pathos es la apelación a la emoción. Eso es lo que más tiene el teatro por medio de la liberación de los impulsos pero también es importante en la retórica liberar algunos impulsitos para que tu público pueda identificarse con vos. Logos es la apelación a la lógica. Eso es lo que más tiene la retórica por medio de argumentos bien razonados pero una obra de teatro sería un desastre sin una tesis clara, o por lo menos clara en la mente del director. Ethos es la proyección de un carácter en el argumento. En el teatro y la retórica eso quiere decir que ethos es típicamente evidenciado por menciones a la experiencia. Es más probable que la obra de un director con mucha experiencia y aclamación sea mejor recibida que la de un novato. En la retórica, el candidato presidencial con más experiencia tiene la ventaja. Excepto en el caso de Obama adonde se interpretó la falta de experiencia como ventaja. Pero yo diría que el ethos es lo que habilita la potente combinación de pathos y logos. Si sabés cómo combinar los impulsos con la razón ya tenés ethos y no necesitás preocuparte por proyectarlo.

La retórica puede ser engaño pero el teatro es culpable de engañar también. Aún así lo bueno de los dos es que son lugares para presentar una verdad. Lo peligroso es cuando pensamos que lo que está presentado es la única verdad. Creo que mis estudios en cada una de las áreas me ha ayudando en la otra. No son contradictorias entre sí, hay cosas en cada disciplina que ayudan en la otra. Lo que las dos comparten es una enorme responsabilidad.

Comentarios

presentaciones y negociaciones en inglés

Cuando Elena me comentó acerca de sus estudios de retórica, me pareció ineteresante proponerle escribir acerca de su experiencia, dado que también conoce del campo teatral. Pero cuando leí su escrito sinceramente me impactó por la profundidad con que había reflexionado al respecto. Me hizo pensar en mi experiencia con personas que trabajan en empresas y se encuentran haciendo una exposición en inglés y defendiendo su postura (a veces "encolerizadamente") Me hizo pensar en las herramientas a las que recurrimos en una segunda lengua cuando debemos argumentar o persuadir o simplemente ser muy claros en nuestro punto de vista. Como veo que este tema es largo para mi comentario, los dejo aquí "picando" y los invito a leer más en el artículo "Presentaciones en inglés y organicidad".
NB